Hoy día, de forma continua se nos dice a los Católicos que somos idólatras porque tenemos en los templos imágenes de personas queridas de Dios y de los buenos Cristianos, y esto es algo que se puede entender sabiendo que sí los hay. Porque realmente hay Cristianos, que para nuestra desgracia, piensan que esas imágenes son una divinidad. Pero apartándonos de lo que cada uno, subjetivamente, piensa, porque, como dijo el Obispo Fulton Jhon "Los valores morales no dependen del voto de la mayoría. Lo que está mal, está mal"; es decir, actuar libremente y intentar acoger una "Verdad" de consenso, como dije en otra entrada, no es lógico ni se puede hablar de moral en ese aspecto, hay una posición que es la que es, con independencia de lo que cada uno en su libertad puede realizar. Es decir, una cosa es lo subjetivo y otra cosa lo objetivo, que aunque tenemos muy claros estos términos, parece ser que lo que por consenso decide la gente, prima sobre la Verdad.
Aclarado esto, yo venía a escribir realmente sobre la idolatría fuera de cualquier denominación Cristiana. Y eso abarca dos campos, el de los "ateos" y el de las religiones, pues, satánicas. En el primero de los casos, cabe destacar, que si son ateos es porque hay un Dios; nadie puede ser ateo si algo no existe; quizás un problema del lenguaje. Y si he utilizado "ateos" entre comillas es ni más ni menos por un motivo claro. El motivo es que NADIE, es ateo, más bien lo es de palabra, pero de obra puede ser, como mucho, agnóstico. Esto se debe, como bien me dijo un gran amigo y conocedor de Dios y de la espiritualidad, a que todo ser humano se pregunta, en mayor o en menor medida, por Dios, por términos que pertenecen al campo espiritual. Pero claro, se NIEGAN a conocer a Dios, no abren su corazón y por eso se ven obligados a buscar otros caminos menos santos y menos sanos. ¿Cuántos jóvenes tienen por ídolo a un tal Skrillex (o algo así), a Marx, a Franco o a Hitler? Con eso lo digo todo. Esto es, el problema es siempre de ACTITUD, de querer o no querer "dejar" a Dios que guíe la vida que Él mismo te ha dado (me atrevo a decir Su vida y no la nuestra). Todos los humanos buscamos lo mismo, buscamos los motivos y razones de nuestro ser (que es Dios), nuestra felicidad (que es la de los demás, y así, la de Dios) y nuestro fin (Dios). Esto es un poco complejo de entender, y más si este pobre servidor se explica así de mal.
En cuanto a las religiones satánicas, claro está. Han de ser idólatras para oponerse completamente a la verdadera moral, a Dios. Aquí caben religiones como la santería, el ocultismo, el espiritismo, el tarot y tantas otras. No cabe duda que todo lo que hagan estas religiones va en contra de lo que debe hacer un Cristiano; lo digo por los idólatras (que los hay) y lo digo por los que nos tachan de idólatras (los prejuiciosos) que los hay también.
Dedicaremos otra entrada a hablar un poco de esta rama tan olvidada que es el ministerio del exorcismo, de la lucha contra Satán que todo Cristiano debe llevar sin olvidarse de ponerse su armadura (oración), de alimentar su alma y cuerpo (eucaristía), aprender la táctica de combate (confesión y penitencia) y otras muchas ayudas que de Dios recibimos y que si somos buenos Cristianos, a Él hemos de devolvérselas. Como no podía ser de otro modo, lo que hablemos en próximas entradas sobre este tema, será en relación a lo que el P. Fortea, exorcista español, explica en sus maravillosas homilías y entrevistas.
No olvidéis que todos buscamos lo mismo, y es ni más ni menos que la relación amistosa, filial y de siervos de Dios. Y eso no es idolatría, eso es espiritualidad, eso es felicidad, eso es amor y entrega a los demás.
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