Últimamente este diálogo cordial sobre Dios se ha vuelto un tema de interés. Por ello se ha creado, pues, un "programa" de debate que conocemos con el nombre del Atrio de los Gentiles, en el que, ateos y cristianos, hablan, debaten, plantean temas acerca de Dios. Desde luego, se muestra en él, la importancia del diálogo, un diálogo que trata de que Dios esté presente en el día a día.
Pues bien, hoy quiero, si puedo, hablar un poco de la historia de la ciencia y de la religión, de establecer, de verdad, un vínculo. Para ello me voy a basar en una frase muy sencilla: "un ateo no deja de creer en Dios por razones científicas" del padre Romaña, astrofísico Jesuita. Como siempre, utilizaré muchos argumentos del P. Jorge Loring y otros propios.
Empezaremos por hablar de la evolución en tanto en cuanto el ser humano de hoy conoce más y mejor, desde un punto de vista científico-técnico, el mundo, la naturaleza. Este es un dato que tendremos en cuenta a la hora de disertar sobre el tema. En cuanto a esto, es fácil entender que un humano coetáneo a Jesucristo no podía saber, científicamente, lo que hoy sabemos. Del mismo modo que nuestros abuelos no saben lo mismo que nosotros. Así, la Iglesia, conforme a esto, ha ido interpretando, según su Magisterio otorgado por el mismo Jesús, las VERDADES que se nos revelan en la Biblia. Entonces queda claro cómo en la Edad Media se seguía pensando como posible la teoría del creacionismo dentro de la Santa Madre Iglesia, eso es indiscutible. Dentro de este dato tan objetivo, podemos entender cómo la Iglesia ha pretendido, siempre con buena voluntad, explicar la vida de una manera científica, es decir, para que nos entendamos, "matemáticamente", a través de la Palabra de Dios, que NO es ciencia. Esto quiere decir que ha podido existir una confrontación. Hoy, conforme al avance científico sabemos que la Biblia no es un libro de ciencia y la ciencia no es un libro de Fe, es decir, no tienen los mismos "objetos" de estudio; la ciencia no estudia a Dios, aunque en ocasiones lo pretenda y la Iglesia no estudia la física aunque haya intentando, hace ya mucho, repito, con buena fe, explicarla. Por eso, es lógicamente imposible que exista alguna contradicción entre ellas, siempre que se tengan en cuenta LEYES científicas (no absurdas teorías) y dogmas Católicos. Además de todo esto, sería una perdición la demostración científica de Dios, un absurdo, ya que de nada sirve creer que el agua hierve a cien grados bajo determinadas circunstancias de presión. Esto ha de quedarnos muy claro. Siguiendo por este camino, hemos de entender que no ha de haber peleas innecesarias entre ambas, unas peleas que en sus tiempos, los Illuminati llevaron a cabo.
Vamos a proceder ahora, a explicar varias cosas que pueden resultarnos interesantes. En primer lugar, para aquellas personas que no lo sepan la Iglesia acepta, por ejemplo, el evolucionismo, algo que puede parecer llamativo pero que no tiene porqué serlo. Pero hablemos del principio. Unos, sustentan la teoría de las supercuerdas, otros la del Big Bang, que no dejan de ser teorías y, sí, quizás estén en lo cierto pero, comprenderán ustedes que ningún fenómeno o persona o cualquier cosa, puede darse la existencia a sí mismo, salvo Dios. Es decir, las cosas MATERIALES, han de tener un origen, una causa. Esto es muy sencillo. En otro orden de cosas, los más escépticos pueden pensar en no creer en algo que no se aprecia por los sentidos, pueden pensar que TODO es obra de la casualidad. Con un ejemplo muy sencillo entenderemos cómo eso no es cierto. Si vamos a una isla desierta y encontramos una cabaña de ramas, con sus ventanas, y no vemos rastro humano, sabremos, SIN DUDA, que allí ha habido una inteligencia creadora que ha diseñado y llevado a cabo una cabaña, es decir, sabremos que no han caído las ramas de los árboles y, por casualidad, ha aparecido una pequeña vivienda, esto es así de claro. Del mismo modo, se podría probar a meter en un cubo 1000 palabras y echarlas al aire para que al caer formaran un texto totalmente cohesionado, adecuado y con coherencia. Algo, sin duda, imposible. De igual manera, si vemos un cuadro o una escultura, sabremos que hay detrás de ella un artista que ha confeccionado ese arte. Pues, cuánto más la vida, la perfecta vida (biológicamente), siendo tan compleja como es, habrá necesitado de alguien que, almenos, y digo almenos porque podría afirmar muchas otras cosas más difíciles, ha puesto los MEDIOS necesarios para que ello ocurra según unas leyes establecidas por él, unas leyes universales. Este puede ser un tema con mucho barro, es decir, es un tema difícil que puede llevar a interpretaciones que no tocan. Lo que quiero que se entienda es que Dios no juega a los dados, frase famosísima, y, que si hay vida, no es por azar, es porque hay unas condiciones, establecidas por Dios, para que ello ocurra. Sin duda, esto no contradice a la Fe, sino que complementa ese don precioso que Cristo nos ofrece a TODOS.
Para seguir con el tema, veamos qué es exactamente el evolucionismo y cómo sí se puede entender dentro de la Fe que profesamos los Cristianos. En la Biblia, que no es un libro de ciencia, se nos dice que Dios, Nuestro Señor, creó el mundo en siete días, que lo creó del barro. Bien, antes de nada, hemos de reconocer que no podemos sacar nuestras propias interpretaciones igual que un abogado no deberá opinar sobre cuál puede ser la causa de un dolor de barriga. Dicho esto, cabe destacar que, la Biblia tiene una interpretación otorgada a sus ministros y que los números y las ideas pueden, perfectamente adquirir un sentido metafórico. Esto es, cuando hablamos de siete días, no hablamos de 168 horas, más bien hablamos de un proceso largo, es sencillo de entender. Por ejemplo, es como si decimos a un amigo al que hemos esperando 20 minutos, porque se ha retrasado, "he estado esperándote 3 horas". La Biblia, en tanto en cuanto es la historia de la salvación del hombre, es un PROCESO ACTIVO de Dios con la humanidad, no es algo estático como no lo es el evolucionismo. Lo que vengo a decir con esto es que no existe contradicción, y que claramente la Iglesia acepta este tema. En cuanto al "barro", no entendemos, ni queremos hacer entender los Cristianos, que Dios cogiera barro y lo transformara en hombre. Simplemente que puso los medios necesarios y elevó al homínido, al animal, a la categoría de hombre, le dio espíritu. Esto es fácil de entender si observamos las claras diferencias entre hombres y animales. De nuevo, no tiene cabida en tan maravilloso prodigio nuestra amiga coincidencia o casualidad. Esto se puede apreciar, más o menos bien, en la filosofía de Ortega y Gasset.
Para resumir y aclarar el anterior párrafo, simplemente hay que tener en cuenta la literatura en la Biblia, un libro no científico, de algún modo adaptado al saber de la época. Dios, en su bondad, permitió y quiso que hubiera un ser racional, los hombres y mujeres y nos hizo colaboradores de su creación (esperemos no destruir la vida, que de eso quizás hablaremos en otro momento).
Ahora mismo, me quedo en blanco, no se me ocurre nada más, por el momento. Más adelante iré añadiendo ideas para desmentir que un hombre "culto", de "ciencia" ha de ser ateo. Es más muchos premios nobel se han considerado creyentes. Esto es un dato a tener en cuenta.
Sin más, y volviendo a computar lo explicado, hemos de tener claro que, si se estudia bien, si se reflexiona con seriedad, si se es honesto, la ciencia confirma la fe. Habrá personas, que no necesitarán la confirmación de la fe por la ciencia, porque realmente no hace falta. Yo me cuento contento entre ellas. Pero sí es bueno, en el mundo de hoy, tener en cuenta estos aspectos que pueden ayudar a esclarecer las turbias ideas que encontramos día a día, las falacias y la falta de reflexión.
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